LaRealidad

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ALTO LA GUERRA CONTRA LOS ZAPATISTAS

4 mar. 2012

POEMA PARA SER LEÍDO EN UNA BALACERA

ASÍ COMO ESTAN LOS TIEMPOS EN MÉXICO, ZACATECAS Y FRESNILLO ES BUENO TENER...UN POEMA PARA LEER EN UNA...BALACERA!!!
POEMA PARA SER LEÍDO EN UNA BALACERA
Agáchate, cabrón! ¡No dejes caer la cámara, el celular, la memoria, la rabia! ¡Cúbrete! ¡No te acostumbres a los muertos, a los guachos apuntándote en la calle, a los politicólicos en la tele diciendo en algo andaba, era un ajuste de cuentas! Ni madres, cabrón, pero ¡agáchate! tampoco es para que te avientes a lo güey y termines desayunando una ráfaga.
Lo primero es tragar tierra, mano, y esquivar a las balas. Bien, güey, ¿estás bien? ¿No te volaron los sesos, los ojos, el asco? ¿No te han pegado ningún tiro en el estomago, la pierna, el aliento, la hermandad? Mírame, concéntrate, ¿puedes ver todavía? ¿Cuántos dedos ves? Escucha, güey, contéstame, ¿Cuántos masacrados van en el sexenio? ¿En el año? ¿En el día, cuántos van? ¿En el mañana encajuelada? ¿Cuántos puedes nombrar? Pero, ¡agáchate! ¡Cuidado con las cifras! Cuando estallan los porcentajes las esquirlas no dejan de volar nunca.
Mira cómo se desfilan los desaparecidos, los dolidos, los espantados, los destruidos, los muertos de hambre, los huérfanos, los desposeídos, los rendidos, los tristes, los olvidados… todos, "los menos." Pero mide bien las distancias, carnal. Ve, tendrás que correr de esta esquina hasta el otro año. Por lo menos.
Ya sabes que por este barrio anda la merísima chingada tanto motorizada como trajeada, y abren sus grietas en plena calle sin ningún aviso y así nomás caes en las estadísticas, mandando tus familiares al tour nacional de los morgues. Oye, pero, ¿de qué marca es la impunidad cuando resulta de tan alta calidad? ¡No mames, güey, guarda la fusca! ¿Qué vas a hacer con una pinche pistolita frente a cuarenta cabrones con ametralladoras? Tal vez si estuviéramos organizados como los compas en el sur, pero aquí no, y es eso lo que nos hace falta, organizarnos, pero ¿cómo, con tanto plomo en el aire, con tanta saña polarizada, con tantos siglos en el ahorita? ¿Dónde empezar? ¿De dónde agarrar cuando el silencio cobra en sangre, cuándo la televisión te corta cartucho, el chavito de la esquina te delata, y el presidente sólo te regala un ramo de cuernos?
Ni modo, mi buen, tenemos que arriesgarnos. Corre en zigzag, güey, agáchate bien, evita, sobre todo, esos charcos aceitosos de cinismo en el piso, agárrate del verbo, no te sueltes del asco, acuérdate, siempre, acuérdate que estás en tu casa. (vía nuestraaparenterendicion.com)

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